1º Reyes 1:37 “De la manera que el Señor ha estado con mi señor el rey, así esté con Salomón, y haga mayor su trono que el trono de mi señor el rey David”
A través del libro de los reyes se nos presenta toda la historia del pueblo de Israel desde el fallecimiento del rey David hasta la muerte de Acab. Toda esta etapa abarca un periodo aproximadamente de 120 años. El principal deseo del profeta, del sacerdote e incluso de David era que el Señor estuviera presente en la vida y en el reinado de Salomón. David sabía muy bien que su hijo Salomón necesitaba la presencia del Señor para gobernar correctamente.
Si deseamos que las cosas salgan bien, siempre debemos contar con la presencia y la dirección del Señor. Como dice la Biblia “Si el Señor no edifica la casa, en vano trabajan los que la edifican”. El éxito de David no estuvo en sus capacidades, sino más bien en el respaldo que siempre tuvo de parte de Dios.
Asegúrate de que Dios está presente en todos tus proyectos. Deja que Él vaya delante de ti guiándote, busca cada día su rostro y escucha su voz antes de tomar decisiones importantes en tu vida. Depende del Señor y de su presencia, no te fíes de tu propia prudencia ni te dejes engañar por la voz de tu corazón.
Reconoce al Señor en todos tus caminos y entonces tendrás el éxito garantizado.