2º Reyes 10:31

2º Reyes 10:31 “Pero Jehú no se cuidó de andar en la ley del Señor, Dios de Israel, con todo su corazón, ni se apartó de los pecados con que Jeroboam había hecho pecar a Israel”.

Qué triste y lamentable es andar por esta vida sin tener en cuenta a Dios. La gran mayoría de las personas tratan de prosperar, obtener sus sueños y encontrar la felicidad dejando a Dios tirado en la cuneta. Esto fue lo que le sucedió precisamente a Jehú, un hombre que descuidó su relación personal con el Señor y al final terminó sufriendo terribles consecuencias.

Debemos vigilar nuestro corazón para que constantemente caminemos sobre la ley perfecta del Señor. Solo por ese camino hallaremos la verdadera felicidad y prosperidad para nuestras almas. También es importante que luchemos cada día contra el pecado para no caer en la decadencia espiritual y acabar en un terreno en el que ya no experimentamos la dulce presencia del Señor.

En medio de la sociedad tan oscura en la que nos encontramos, Dios continúa buscando a hombres y a mujeres que anhelen vivir en santidad. Personas que se esfuerzan por obedecer la voluntad del Señor revelada en las Escrituras y que están dispuestas a no doblar sus rodillas ante los placeres que este mundo nos ofrece. Recuerda guardar y proteger constantemente tu corazón, y no olvides jamás que en tu interior mora la tierna persona del Espíritu Santo de Dios.