2º Samuel 12:7

2º Samuel 12:7 “Entonces dijo Natán a David: Tú eres ese hombre”.

La biblia nos advierte claramente que todo lo que hacemos a escondidas, Dios lo sacará a la luz, y eso fue precisamente lo que sucedió en este momento. El rey David trató de ocultar a todo el mundo el pecado de adulterio que había cometido con Betsabé, así como el asesinato de Urías, su marido. Como siempre, Dios en su misericordia nos ofrece tiempo para que acudamos a Él en arrepentimiento.

Como David seguía sin confesar, el tiempo de misericordia terminó y el Señor envió al profeta Natán para amonestar, juzgar y castigar. La consecuencia de estos pecados. y sobre todo de la actitud de David, le trajeron serias y terribles consecuencias a su vida, a su presente y a su futuro. Nunca debemos olvidar que aquellos que encubren sus pecados, jamás prosperaran. No juguemos con Dios al escondite, porque no hay absolutamente NADA que Él no sepa de nuestras vidas. Ante el Señor estamos completamente desnudos, por ese motivo cada vez que nos equivoquemos debemos correr hacia el trono de la gracia.

Qué bueno es contar con personas a nuestro lado que actúan como Natán, hombres y mujeres que con amor nos exhortan y nos amonestan con la palabra del Señor. Seamos humildes para escuchar y para dejarnos guiar y aconsejar por aquellos que desean nuestro bien. Reflexiona si hay cosas en lo más profundo de tu corazón que aun no hayas confesado, saca la basura de tu interior y trata cada día de estar en paz con Dios.