2º Samuel 8:15 “Reinó David sobre todo Israel, y actuó con justicia y rectitud para con todo su pueblo”
El Rey David no solo demostró ser un hombre conforme al corazón de Dios, además también fue un rey conforme al corazón de Dios. David supo reinar y gobernar conforme a la voluntad del Señor. Durante el tiempo que estuvo en el trono se nos dice que actuó con justicia y rectitud para con todas las personas de su pueblo.
La gran mayoría de los hombres, cuando alcanzan el trono y el poder, se corrompen. Lamentablemente es muy difícil encontrar a personas que sean justas y rectas a la hora de gobernar. A pesar de las injusticias que constantemente vemos por parte de los políticos y las autoridades, el Señor nos recuerda por medio de su palabra que debemos de someternos y especialmente orar por aquellos que nos presiden.
En medio del caos que estamos viviendo no debemos de olvidar que Dios se encuentra por encima de todos los gobernadores de este mundo. Él es quien pone y quita reyes. Nuestro Dios es absolutamente soberano y por ese motivo no debemos temer todo lo que este sucediendo a nuestro alrededor. Cuando los reinos de este mundo desaparezcan y este mundo pase, disfrutaremos de Jesucristo, el rey justo y recto que reinará por toda la eternidad a su pueblo.
