2º Samuel 9:13

2º Samuel 9:13 “comía siempre a la mesa del rey”

David y Jonatán tuvieron una amistad realmente preciosa. Cuando Jonatán murió, David hizo todo lo posible por honrarlo cuidando de la vida de su hijo.
Mefi-boset se encontraba en una situación muy complicada y peligrosa. La biblia nos dice que estaba lisiado de ambos pies, así que podemos imaginarnos el futuro tan complicado que le esperaba. Sin embargo, todo esto cambió de manera radical cuando David lo mandó a buscar para traerlo ante su presencia.

Aquel hombre que era un completo desgraciado, de repente experimentó toda la misericordia y la gracia del rey. El que estaba postrado en el suelo mendigando, fue llamado para sentarse a la mesa y comer siempre junto al rey. El que era indigno ahora era digno, el que no tenía absolutamente nada, en un instante lo recibió absolutamente todo.

Esta preciosa historia de amor ilustra perfectamente el glorioso mensaje del evangelio. Cada uno de nosotros nos encontrábamos en la misma situación y condición que Mefi-boset. Éramos unos pobres y lisiados espirituales pero un día el rey de reyes nos llamó. Cristo nos buscó para salvarnos y restaurarnos por completo. Ahora, gracias a la obra de Cristo en la cruz del calvario, cada uno de nosotros podemos sentarnos a la mesa y disfrutar de la presencia de Dios.