“Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque él es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con él son llamados y elegidos y fieles” Apocalipsis 17:14

Al final de los tiempos habrá una guerra, pero la victoria por el Cordero de Dios está completamente garantizada. No hay nadie que pueda vencer al Cordero. Ahora lo realmente extraño es que un cordero venza. El cordero es uno de los animales más dóciles y humildes que existen, pero no debemos olvidar que a Jesús se le presenta como cordero, pero también como león.

Es cierto que Cristo es dócil, manso y tierno como un corderito, pero a la vez Cristo es feroz, peligroso y poderoso como un salvaje león. Su reinado, su poder y dominio sobre el resto de los señores y reyes de este mundo es absoluto. El cordero de Dios que quita el pecado del mundo es sublime y poderoso.

Junto a Él se encuentran todos los que fueron llamados por la Gracia de Dios, elegidos desde antes de fundación del mundo y aquéllos que fueron fieles hasta el fin. Espero y deseo que cada uno de nosotros estemos en el ejército del Cordero para que al final de los tiempos podamos disfrutar de la gran victoria.