“Y clamó con voz potente, diciendo: Ha caído, ha caído la gran Babilonia, y se ha hecho habitación de demonios y guarida de todo espiritu inmundo, y albergue de toda ave inmunda y aborrecible. Porque todas las naciones han bebido del vino del furor de su fornicación; y los reyes de la tierra han fornicado con ella, y los mercaderes de la tierra se han enriquecido de la potencia de sus deleites” Apocalipsis 18:2 y 3

Durante mucho tiempo se ha tratado de identificar cuál será la ciudad de Babilonia a la que se refiere el libro de Apocalipsis. Creo que nuestra función no consiste en investigar qué ciudad en la actualidad puede ser Babilonia o que persona puede ser el anticristo.

Apocalipsis lo que pretende mostrarnos es cómo serán los acontecimientos finales con el propósito de que todo el pueblo de Dios este velando, viviendo en santidad y atentos a todo lo que va sucediendo en el mundo. Personalmente creo que muchos de estos nombres no apuntan a alguien o a un lugar en concreto sino más bien lo que se refiere es al estilo de vida y al SISTEMA que controlará al mundo antes del fin.

Cómo muchos sabemos las naciones y la gran mayoría de los gobiernos están completamente corruptos. Las personas solo buscan obtener riquezas y placer, estamos rodeados de maldad y muchas de las personas que ocupan lugares de autoridad lo único que pretenden es obtener poder, fama y riquezas.

La gran Babilonia, el sistema pecaminoso de este mundo caerá como lo hizo la torre de Babel. Aquellos que tienen puesta toda su identidad y su gozo en lo físico y terrenal llorarán cuando vean que todo lo que aman queda en polvo y cenizas. Qué bueno que nuestra mirada y nuestro corazón no se encuentra en la Babilonia Terrenal sino por el contrario en la Jerusalén Celestial.