“¡He aquí, vengo pronto! Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro. ¡He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra” Apocalipsis 22:7 y 12

Llegamos al final de los finales, el gran libro de Dios concluye, la historia de la redención se cierra y el Señor nos recuerda que la venida de Cristo está muy cerca. Debemos pensar, meditar y anhelar mucho más el regreso de Cristo. Su venida será el acontecimiento más deseado para los creyentes y el más terrible para los incrédulos.

No solo se nos dice que Jesús viene pronto, además se nos exhorta a guardar y a poner en práctica todos los consejos que la Biblia nos ofrece. El ser humano sólo podrá ser completamente feliz viviendo en la voluntad de Dios.

Como ya sabemos “La salvación no es por obras, pero siempre produce obras”. Y nuestras obras serán recompensadas en el cielo. No vivas en la rueda del egoísmo, no vivas buscando las recompensas vacías de este mundo, no vivas solo por y para tí, que tú propósito cada día sea darle la gloria a Dios con todo lo que haces.

No llegues al cielo con las manos vacías, esfuérzate y trabaja para la obra de Dios, dentro de muy poco todo lo que conoces hasta el día de hoy desaparecerá y la vida eterna comenzará. Se sabio y hazte tesoros en el cielo.