“Tengo contra ti, que has dejado tu primer amor” Apocalipsis 2:4

Estas palabras son de las más tristes que podemos encontrar a lo largo de todas las Escrituras. La iglesia de Éfeso representa a todos los creyentes que a lo largo de los años continúan trabajando, sirviendo y siendo fieles al Señor, pero han dejado en el camino lo más importante “el amor”. Recuerda esta frase querido hermano “Dios no quiere tus cosas, Dios quiere tu amor”.

Con el paso del tiempo podemos caer con mucha facilidad en la trampa de la religiosidad. Seguir haciendo todas las cosas que debemos hacer pero que ya no esté presente el corazón. A veces todo sigue igual, pero ya todo es diferente. En nuestra relación con Dios sucede como en muchas parejas, al principio disfrutaban y anhelaban estar juntos, pero con el paso de los años la pasión y el amor se fue apagando. No permitas que esto le suceda a tu amor por Dios.

En este nuevo día te reto a transformar y a darle un giro de 180 grados a tu cristianismo. Recuerda como han sido tus mejores momentos con Cristo y regresa a esa etapa en la que estabas enamorado de Jesús. Comparte tu fe con naturalidad, ora y estudia las Escrituras con toda tu pasión. Haz todo lo posible por reunirte con tu familia en la Fe, tararea y canta tus canciones de adoración preferidas.

Es cierto que nosotros con mucha facilidad podemos descuidar e incluso perder nuestro amor por el Señor, pero recuerda que Jesucristo te ama con un amor eterno y Él jamás te dejará ni te abandonará.

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