“Y al instante yo estaba en el Espíritu; y he aquí, un trono establecido en el cielo, y en el trono, uno sentado” Apocalipsis 4:1

El libro de Apocalipsis esta compuesto por las diferentes experiencias, revelaciones y visiones que recibió el apóstol Juan en la isla de Patmos. En este capítulo el anciano Juan vio algo espectacular que nos ofrece gozo, esperanza, paz y seguridad.

Juan en el cielo vio un trono y a uno sentado en él. El trono siempre ha sido un lugar y un puesto que representa la máxima autoridad. La situación de un país, la prosperidad, la seguridad y todas las cosas dependían siempre del rey que estuviese sentado en ese trono. A lo largo de la historia muchos hombres y reyes se han sentado en el trono del poder, algunos lo han hecho bien, pero otros han sido un verdadero desastre.

Qué maravilloso es saber que en el trono del cielo el que domina y controla absolutamente todo es nuestro amado Señor Jesucristo. Nosotros podemos vivir confiados sabiendo quién es el que está en el trono, disfrutaremos de una eternidad preciosa porque Cristo está en su trono.

Este pasaje es algo muy práctico e importante para nuestro día a día, en medio de todo el caos en el que vivimos, con tantas noticias terribles, catástrofes naturales y circunstancias difíciles que se presentan, nosotros podemos alzar nuestra mirada como Juan y ver el trono de Jesús. En este día antes de salir a la calle contempla el trono y adora a tu Dios.

Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de sus datos para estos propósitos. Ver
Privacidad