Cazadnos las zorras, las zorras pequeñas, que echan a perder las viñas. Cantares 2:15

Solo hay una cosa que nos aleja de nuestro amado y eso es EL PECADO. Nuestra relación personal e íntima con Cristo se enfría y se deteriora en el momento que comenzamos a pecar. Lo más valioso que tenemos y lo que más debemos guardar es nuestro corazón. El corazón es la viña que el diablo tratará de ensuciar y eso lo hará siempre por medio de sus perversas zorras.
La zorra es ese animal pequeño que mata y destruye. Precisamente son las pequeñas zorras (las pequeñas cosas) las que al final más daño nos pueden llegar hacer. Lo pequeño es muy peligroso, primero porque es pequeño y no lo vemos, y segundo porque lo que comienza al principio siendo algo pequeño e insignificante con el paso del tiempo se vuelve grande.

Te animo a que pongas una vaya de protección sobre tu corazón por medio de las disciplinas espirituales. Si sientes que la voz de tu amado está muy lejos, si hace tiempo que no hueles sus aromas y no estás experimentando sus abrazos seguramente sea porque en tu viña ha entrado una pequeña zorra que está dañando tu relación con Cristo.

No te levantes sin pedirle al Espíritu Santo que te muestre y te diga cuál puede ser el nombre de esa pequeña zorra que está secando tu espiritualidad. Lucha, busca, esfuérzate y no te detengas hasta no ver muerta a esa zorra. Recuerda “tu amado te está esperando”.

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