“He aquí, de Jehová tu Dios son los cielos, y los cielos de los cielos, la tierra y todas las cosas que hay en ella” Deuteronomio 10:14

Algo que todos deberíamos hacer con mucha más frecuencia es meditar sobre la grandeza de Dios. Los cielos, el universo y todo cuanto existe ha sido creado por el Dios Eterno. De Él es el planeta Tierra, los animales, las personas que habitan en el mundo y cada centímetro del universo desconocido. El Señor es más GRANDE de lo que podemos imaginar.

Cuando contemplamos parte de la creación podemos entender y sentir lo vulnerable que es el ser humano y lo excelso que es el Dios todopoderoso. Entender, creer y atesorar estas verdades en lo más profundo de nuestro corazón pueden sostenernos en medio de cualquier situación complicada por la que estemos atravesando. Nosotros somos hijos de aquel que ha creado los cielos y la tierra, esta es una maravillosa noticia. Aquel que controla el orden en el universo es el mismo que controla cada detalle de tu vida.

En medio del ritmo frenético que llevamos cada día haz todo lo posible por realizar una pausa para meditar en esta realidad. Tu Padre Celestial es el dueño de TODO cuanto existe, y a pesar de su grandeza Él tiene su mirada sobre tu vida, Él lo sabe absolutamente todo de ti, conoce tu pasado, presente y futuro, así que arrójate en sus brazos y confía plenamente en Él. Observa la creación y deléitate en el Señor.