“y lo tendrá consigo, y leerá en él todos los días de su vida, para que aprenda a temer a Jehová su Dios, para guardar todas las palabras de esta ley y estos estatutos, para ponerlos por obra” Deuteronomio 17:19

Dios sabía que en el momento que el pueblo de Israel conquistara la tierra prometida una de las primeras cosas que haría sería buscar un rey entre ellos para ser como las otras naciones. Por ese motivo el Señor antes de que todo esto sucediera puso una condición (Los reyes que gobernaran el pueblo debían leer la palabra de Dios todos los días de su vida).

Por medio de la lectura de la palabra aprenderían a TEMER al Señor. Que diferente sería este mundo en el que vivimos si todos los reyes y gobernadores escudriñaran, meditaran y pusieran en practica los valiosos consejos que Dios nos ofrece por medio de su palabra. Este consejo no es solo para los reyes, cada creyente debe leer las Escrituras todos los días de su vida. De la misma manera que cada día alimentamos nuestros cuerpos a través del agua y la comida, todos los días necesitamos comer de la palabra del Señor.

Haz un pacto y toma la seria determinación de leer un poco de la palabra de Dios cada día para que tu corazón aprenda a ser temeroso del Señor. Escudriña en la palabra para que puedas hallar la verdadera sabiduría, trata por todos los medios de poner por obra cada principio y consejo que Dios nos ofrece y estarás constantemente en el terreno de la bendición.