“Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas” Deuteronomio 6:5

Este pasaje es conocido por los judíos como la “Gran Shema”. Es el principal mandamiento y la confesión del monoteísmo. Aunque Dios son tres personas a la vez, creemos que es un solo Dios. Lo que todo verdadero creyente y nacido del Espíritu debe hacer es AMAR a Dios sobre todas las cosas. Lo que sucede es que NADIE te puede forzar ni obligar a amar a alguien. El amor es la respuesta hacia lo que nosotros consideramos bello y valioso.
Solo cuando entiendes quien es Dios y todo lo que Él ha realizado por ti por pura gracia y misericordia puedes AMAR correctamente al Señor. Hemos de evitar y de huir constantemente del terreno del legalismo. No podemos caer en el error de obedecer a Dios sin que realmente lo amemos con toda nuestra pasión. Para que una persona pueda amar a Dios antes el Espíritu Santo debe quitar las vendas que nos impiden contemplar la belleza de Cristo.

Si por el contrario ya eres hijo de Dios no dejes de contemplar los hermosos atributos de tu Padre Celestial. Cuanto más conoces a Dios más lo amas. Por ese motivo es muy importante la meditación y el estudio profundo de las Escrituras ya que a través de la Palabra podemos conocer a Dios. Cuando tu mente entiende quien es Jesús y lo que él hizo por nosotros en la cruz, tu corazón se revoluciona en amor por el Señor.