Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora. Eclesiastés 3:1

Este es el capítulo en la Biblia donde más se hace referencia al “Tiempo”, exactamente esta palabra se repite un total de 31 veces. Evidentemente el autor quiere enfatizar y recordarnos cuán importante es el tiempo y la buena administración de él.

Absolutamente todas las cosas y todas las etapas de la vida tienen y duran un tiempo específico. Si estás atravesando un momento de dificultad debes saber que esta prueba tiene un tiempo y tienes que aprender a esperar. Si por el contrario ahora mismo vives un tiempo de quietud y de alegría puede ser que también dentro de un tiempo todo cambie.

Es muy importante que entendamos este concepto del tiempo para que aprendamos a ser maduros, necesitamos discernir los tiempos para saber cómo debemos actuar en cada momento, debemos aprovechar bien el tiempo porque los días son malos.

El ser humano con su sabiduría ha logrado obtener e inventar grandes cosas pero jamás podrá conseguir el poder de controlar el tiempo, ya que esto le corresponde únicamente a Dios. Disfruta del tiempo, de cada día, hora y minuto que el Señor te regala pero sobre todo recuerda que el tiempo aquí en la tierra dentro de muy poco se terminará y por fin iremos a un lugar donde no existe el tiempo.

En el cielo estaremos disfrutando de lugares y experiencias increíbles pero sobre todo por fin podremos ver y conocer a Cristo y al Dios Padre por ese motivo “Necesitaremos de una eternidad para conocer al Eterno”.