Te aconsejo que guardes el mandamiento del rey y la palabra del juramento de Dios. Eclesiastés 8:2

Uno de los principales peligros en los que podemos caer todos los cristianos es escuchar, estudiar e incluso conocer perfectamente la palabra de Dios y su voluntad para con nuestras vidas, pero no poner en práctica lo que ella nos dice.

Nuestro corazón puede caer en la indiferencia y en la religiosidad con muchísima facilidad. Hermano, es sumamente importante que nos volvamos a las Escrituras, no solo para estudiarlas sino para obedecerlas. De nada te sirve leer y oír la palabra de Dios si no decides practicarla.

En este nuevo día te aconsejo que acudas a la palabra con un corazón rendido, nada sucederá en nosotros, y mucho menos en nuestra iglesia, si solo somos oidores, pero no hacedores de la palabra. Creo que ya es hora de levantarnos para hacer y dejar de hacer todo lo que Dios lleva años diciéndote por medio de su santa y bendita palabra.

Anhelo y deseo ver un Avivamiento en cada una de las familias que forman parte de nuestra congregación, pero eso jamás sucederá sin volvernos a la Palabra.