Entonces cantó Moisés y los hijos de Israel este cántico a Jehová Éxodo 15:1

La fiesta y la canción comenzaron en el preciso momento en el que todo el pueblo de Israel dejó atrás la amargura y la aflicción de Egipto. Cuando el mar se cerró sus labios se abrieron para entonar un hermoso cantico al Señor. Los israelitas lo primero que hicieron antes de comenzar el peregrinaje que tenían por delante fue dedicar unos minutos a celebrar y adorar el nombre del Señor.

Nosotros también hemos sido liberados del yugo y de la esclavitud de este mundo en el que nos encontrábamos prisioneros. En Egipto no se puede cantar porque el dolor y la aflicción conquistan nuestros corazones. Es necesario que dejemos atrás nuestra vieja vida, el pecado y las cadenas de los ídolos para poder cantar con gozo y libertad a nuestro Dios y Salvador.

Si has sido redimido y rescatado por Cristo, si Jesús ha cambiado tu vida y te ha ofrecido una nueva historia entonces “Puedes y Debes” cantar cada uno de tus días. Antes de continuar cada mañana con el duro peregrinaje que tenemos por delante aparta unos minutos para cantar y adorar al Señor por su Amor, su Misericordia y su Gracia.

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