Harás además una lámina de oro fino, y grabarás en ella como grabadura de sello, SANTIDAD A JEHOVÁ. Éxodo 28:36

En este capitulo de la Biblia se narra todos y cada uno de los detalles que debían de tener las vestiduras de los sacerdotes. Dios realizó un diseño donde cada parte representaba y simbolizaba algo muy importante. Cuando por fin las vestiduras fueron terminadas un grupo de hombres sacerdotes marcaban la diferencia con el resto del pueblo, “nadie vestía como ellos”.
Con sus ropas estaban marcando la diferencia y la consagración que sus vidas tenían para el Señor. Ellos fueron elegidos para un propósito especifico y todo el mundo debía de saberlo y de reconocerlo. Además, en sus frentes tenían una lamina que les recordaba cada minuto a los sacerdotes y al resto del pueblo la importancia que tiene para Dios la santidad.

Cada uno de nosotros que somos creyentes tenemos un nuevo vestido, una nueva ropa, ahora estamos vestidos con las ropas espirituales que nos recuerdan que somos Hijos de Dios. Al igual que sucedió con el hijo prodigo, el Señor nos quita nuestras viejas ropas y nos pone un nuevo vestido para darnos una nueva identidad.

Que privilegio cuando entendemos que hemos sido elegidos y apartado para vivir y caminar en SANTIDAD. Ya no es necesario que pongamos un letrero en nuestra frente porque Dios ha puesto a su Espíritu Santo en nuestro interior el cual trabaja constantemente en nuestro proceso de santificación. Si eres un seguidor de Cristo recuerda que cuentas con un vestido y con un propósito diferente.

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