“Seis días se trabajará, mas el día séptimo es día de reposo consagrado a Jehová”. Éxodo 31:15

El Día de Reposo probablemente es uno de los mandamientos más olvidados. Es algo que para la gran mayoría de cristianos pasa completamente desapercibido. No le damos mucha importancia e incluso lamentablemente muchos no ponen en practica los principios que existen tras este hermoso mandamiento.

El Creador del ser humano nos conoce perfectamente y Él sabe que todos necesitamos descansar. Por ese motivo nos ofreció un día a la semana para que podamos hacerlo. Todos necesitamos detener nuestras apretadas agendas y frenar el ritmo caótico que solemos llevar. Descansar es algo bueno, necesario y muy recomendable. Descansar ofrece grandes beneficios a nuestra mente, a nuestras emociones, a nuestros cuerpos físicos, a nuestra espiritualidad y a nuestras relaciones.

Seamos obedientes y disciplinados con el día de reposo, confiemos en la providencia del Señor para con nuestras vidas. Guardar el día de reposo nos libera del ídolo del activismo y del exceso de trabajo. Esto fue un “regalo” que Dios nos entregó por gracia en el huerto del Edén ya que el día de reposo fue creado para el hombre. Nuestro Señor desea que ese día sea un día para el descanso, para la recreación y para adorar junto a toda nuestra familia de la fe.

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