“Y él dijo: Mi presencia irá contigo, y te daré descanso”. Éxodo 33:14

Nos encontramos probablemente ante una de las frases más conocidas de todo el libro de Éxodo. Pero lo más increíble es que esta promesa que fue dada a Moisés hace miles de años es también una promesa para todos los que somos cristianos y pertenecemos al pueblo de Dios.

Nosotros en pleno siglo XXI también nos encontramos atravesando un terrible y espantoso desierto. Todos luchamos con temores, enfermedades, dificultades y muchos enemigos. El camino hasta llegar al cielo no es un camino de flores, por ese motivo Dios nos ha prometido acompañarnos en todo momento y ofrecernos el descanso que tanto anhelan y necesitan nuestras almas. Cuando estas sufriendo y agotado por las luchas del día a día recuerda que siempre puedes y debes acudir a Cristo para dejar todas tus cargas en Él.

En medio de los momentos difíciles, cuando la vida se presenta cuesta arriba, cuando sentimos el aguijón de la soledad, el rechazo, el dolor de la enfermedad o cualquier situación complicada no olvidemos meditar en esta promesa tan valiosa. Debes CREER con todo tu corazón que el Dios creador del cielo y de la tierra, el todo poderoso camina siempre a tu lado.