Gálatas 1:8 “Pero si aún nosotros, o un ángel enviado del cielo, os anuncia un evangelio diferente del que os hemos anunciado, ¡que quede bajo maldición!”.
Pablo durante muchos años odiaba con todas sus fuerzas a la persona de Jesús y perseguía a los cristianos para meterlos en la cárcel o incluso asesinarlos. Todo eso cambió de manera radical en el momento que Cristo salió a su encuentro en el camino hacia Damasco; Pablo experimentó en su propia vida el poder sobrenatural que tiene el evangelio. Durante muchos años él se dedicó no solo a predicar con fidelidad el mensaje del evangelio sino también a defender el mensaje del evangelio de los falsos profetas y maestros.
Pablo exhortó a los creyentes que se encontraban en la ciudad de galacia para que permanecieran firmes en el evangelio y rechazaran a todos los que estaban presentando un falso evangelio. En estos momentos los judaizantes eran un verdadero peligro ya que ellos estaban enseñando que además de la muerte y resurrección de Jesucristo la salvación se obtenía a través de las obras y el cumplimiento de la ley. Por ese motivo Pablo dijo que cualquiera que presentara un evangelio diferente fuese considerado como alguien maldito.
Los cristianos estamos llamados a defender el evangelio, no podemos olvidar que en nuestra generación también se levantarán muchos falsos profetas y maestros anunciando un evangelio falso con el que tratarán de persuadir y engañar a las personas. La única manera para que podamos identificar el evangelio falso es conocer en profundidad el evangelio verdadero. Rechaza y huye de todos aquellos que comparten un mensaje liberal, humanista, o legalista. Recuerda que el verdadero evangelio enseña y afirma que Jesucristo y Su obra perfecta en la cruz del calvario es absolutamente suficiente para la salvación de nuestras almas.
