Y Jacob amó a Raquel, y dijo: Yo te serviré siete años por Raquel tu hija menor. Génesis 29:18

Es realmente increíble estudiar y conocer todo lo que Jacob y Raquel tuvieron que hacer para llegar hasta el matrimonio. Por medio de esta historia podemos destacar varios principios Bíblicos que pueden ayudar a todos aquellos que estén o vayan a tener una relación sentimental con otra persona. Sin lugar a dudas lo más importante que debemos hacer siempre es poner fundamentos solidos durante el noviazgo para que en el futuro el matrimonio permanezca firme en los momentos de dificultad que seguro que vendrán.

-Ellos contaron con el respaldo de los padres, la Biblia nos advierte sobre la “Honra y la Obediencia”, debemos oír el consejo de nuestros padres.

-Se unieron con personas del pueblo de Dios, si deseas encontrar el verdadero propósito del matrimonio debes unirte con una persona creyente.

-Ambos crecieron en madurez, ellos se desarrollaron como personas en todas las áreas de sus vidas para no unirse finalmente con alguien inmaduro.

-Durante todo el tiempo de espera no tuvieron relaciones sexuales, el noviazgo es la etapa donde nos conocemos por medio de la comunicación.

-Tanto Raquel como Jacob supieron esperar y tener paciencia, no hicieron las cosas rápidas y pagaron el precio por medio del esfuerzo y del sacrificio.

Si aun estas a tiempo y no te has casado, si el Señor te da la oportunidad de unir tu vida con otra persona te recomiendo que trates de esforzarte por hacer las cosas conforme a la palabra de Dios. Casarse es mucho más importante de lo que pensamos, por eso debemos estar muy seguros de saber a quien le pondremos el anillo y con quien realizaremos un pacto de unión “hasta que la muerte nos separe”.