Y Er, el primogénito de Judá, fue malo ante los ojos de Jehová, y le quitó Jehová la vida. Génesis 38:7

En estas breves palabras se encierran grandes verdades que jamás debemos pasar por alto. NUNCA debemos olvidar que vivimos y actuamos delante de la mirada del Dios Omnisciente y Omnipresente. Absolutamente todo cuanto hacemos y decimos el Dios tres veces Santo lo VE. Podemos tratar de ocultarnos y escondernos de todo el mundo, pero el Señor tiene conocimiento de cada una de nuestras acciones y pensamientos más profundos; en definitiva estamos completamente desnudos delante de aquel a quien tendremos que rendir cuentas.

Dios NO ES un tierno abuelito, ni tampoco un osito de peluche; Dios es Amor pero también es fuego consumidor, él se aíra contra la maldad y el pecado. De él viene la vida pero también la muerte, Dios cuida diariamente a todos sus hijos e incluso por medio de su Gracia común atiende a todas sus criaturas a pesar de que ellas viven constantemente en rebelión contra el Creador.

Se que es fuerte, terrible y a veces incomprensible pero en la Biblia vemos en muchas ocasiones a Dios “quitando la vida”, momentos donde su paciencia y su misericordia llegan a su limite. Que gran descanso para aquellos que somos creyentes saber que todos nuestros pecados han sido cancelados y perdonados, entender que el Padre nos observa a través de la perfecta vida del Hijo. Ya no existe el temor, ni la condenación para todos aquellos que cuentan con Cristo como intermediario; el fin que  nos espera a cada uno de nosotros no será la muerte sino por el contrario La Vida Eterna.