Y creyeron todos los que estaban ordenados para vida eterna. Hechos 13:48

En este versículo podemos ver muy claramente la doctrina bíblica de la elección o predestinación. Después que Pablo realizara una excelente predicación donde exponía un resumen de los principales acontecimientos, creyeron en Cristo aquellos que el Padre había escogido desde antes de la fundación del mundo.

Nosotros debemos compartir y anunciar el mensaje del Evangelio a todas las personas pero, finalmente, Dios salvará a los que él tenga ordenados y elegidos para vida eterna. Esto es un misterio que no nos corresponde entender a nosotros. Por eso, lo único que podemos y debemos hacer, es confiar y descansar en su soberanía y en su perfecta voluntad.

Predica con pasión, anuncia con fidelidad la buena noticia del Evangelio, invita a las personas a que se arrepientan de sus pecados y corran hacia los brazos amorosos de Cristo, confía en el poder sobrenatural del Espíritu Santo que transforma las vidas de manera radical por medio del Nuevo Nacimiento y finalmente descansa en la soberanía de Dios en la elección y salvación.