Recibieron la palabra con solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así. Hechos 17:11

Este versículo hace referencia a la comunidad de creyentes que se encontraba en la ciudad de Berea. Los cristianos de este lugar son dignos de imitar. Personalmente esta es una de mis Iglesias preferidas en el Nuevo Testamento. Se dice muy poco sobre ellos pero lo poco que se dice es mucho.

Esta iglesia tenía hambre por la palabra de Dios. Eran personas maduras que conocían perfectamente el Evangelio y la sana doctrina. Ellos no decían ¡¡Amén!! a todo, ni eran engañados por los falsos maestros de la época. Además, cada vez que escuchaban algún mensaje, lo analizaban con detenimiento para ver si todo era correcto y coincidía con las Escrituras.

Oro y deseo que nuestras iglesias y nuestras vidas sean similares a la de estos cristianos del siglo I. En medio de una generación que solo quiere eventos, alabanza y momentos emocionales, nosotros debemos levantarnos y fundamentarnos sobre la inamovible palabra de Dios. Analiza y juzga todo lo que te digan desde un púlpito, pasa el filtro de la palabra a todas las predicaciones que escuches. Sé crítico, exigente y maduro para que nadie te persuada.

Luchemos y esforcémonos para edificar juntos iglesias bíblicas y centradas en las Sagradas Escrituras. Levantemos la bandera de la Sana Doctrina y del Evangelio y recuerda que “el cielo y la tierra pasarán pero su palabra permanecerá para siempre”.