Y muchos de los que habían creído venían, confesando y dando cuenta de sus hechos. Asimismo muchos de los que habían practicado la magia trajeron los libros y los quemaron delante de todos; y hecha la cuenta de su precio, hallaron que era cincuenta mil piezas de plata. Así crecía y prevalecía poderosamente la palabra del Señor. Hechos 19:18-20

Este pasaje nos muestra las marcas de una verdadera conversión. El fruto principal que se debe ver en una persona cuando ha tenido un encuentro genuino con Cristo es El arrepentimiento. El hombre, desde que pecó en el huerto del Edén, vive tratando de esconderse de Dios y ocultando todos sus pecados, pero aquí vemos como los que se convirtieron confesaban todo lo que habían hecho.

Si somos realmente hijos de Dios debemos confesar nuestros pecados al Señor y a veces incluso a las hermanos que nos rodean. Para seguir a Jesús hay que pagar un precio y en este pasaje se nos muestra como los magos estuvieron dispuestos a perder una gran suma de dinero por quemar los libros de brujería.

Constantemente tenemos que estar analizando nuestras vidas para ver si hay cosas que debemos quemar o quitar. Nuestros corazones construyen ídolos con muchísima facilidad. Todo lo que sea un tropiezo en nuestra relación con Dios debemos apartarlo.

En este día deja que el Espíritu Santo te muestre qué cosas están impidiendo que disfrutes mucho más de la presencia de Dios y cuando las identifiques sé valiente como los magos y deshazte de todo lo que te sobra para que puedas seguir corriendo hacia nuestra meta.