Algunos de los judíos tramaron un complot y se juramentaron bajo maldición, diciendo que no comerían ni beberían hasta que hubiesen dado muerte a Pablo. Hechos 23:12

La persona de Pablo para muchos gobernadores y religiosos era como una piedra incómoda en el zapato que pronto debían de eliminar. El apóstol de Cristo estaba revolucionando la sociedad y el pensamiento de muchísimas personas por ese motivo, en varias ocasiones, trataron literalmente de matarlo.

En este versículo vemos a un grupo de hombres que hacen un juramento de no parar hasta ver sin vida a Pablo. ¿Que haríamos nosotros si supiéramos que están tratando de encontrarnos para matarnos? Lo más valioso que tenemos es la vida. Pienso que rápido entraríamos en ansiedad, depresión y seríamos controlados por el temor.

Pero Pablo tenía la clave que le permitió y nos puede ayudar a nosotros a vivir en paz. Él sabía perfectamente que, aunque los hombres trataran por todos los medios de matarlo, eso solo sería posible si Dios lo permitía. Hermanos, debemos recordar que nuestras vidas no están en las manos de las circunstancias y mucho menos en las manos de los hombres. Nuestra vida está escondida en Cristo, cada uno de nosotros vamos a morir cuando Dios quiera llamarnos a su presencia.

Estas verdades tenemos que aplicarlas a todas las áreas de nuestras vidas que se estén tambaleando, no podemos olvidar jamás y debemos predicarle a nuestra alma constantemente que SOMOS DEL SEÑOR, cada hijo de Dios se encuentra completamente seguro en las manos del eterno.

Disfruta de tu identidad y del descanso que ofrece saber que Dios es nuestro Padre y que él siempre cuida de sus hijos. Como dijo el salmista “En el Señor está mi confianza, no temeré lo que pueda hacerme el hombre”.