Habíamos perdido toda esperanza de salvarnos. Hechos 27:20

Si puedes te animo a que puedas leer este capítulo donde se narra con detalles uno de los naufragios que experimentó Pablo a lo largo de su ministerio. La situación era realmente caótica, todo estaba perdido y la tripulación pensaba que en breve morirían. Era tanta la adversidad que absolutamente todas las personas perdieron la esperanza de poder sobrevivir.

La esperanza es una de las cosas más importantes y valiosas que tiene el ser humano. Todos hemos escuchado esa famosa frase que dice “La esperanza es lo último que se pierde”. La esperanza que hay en este mundo y en el corazón de las personas es una esperanza que fácilmente se puede perder porque está sobre el fundamento de las circunstancias.
Lo increíble es que la esperanza del cristiano no está sobre la ilusión o el deseo de que la circunstancia cambie. Nuestra esperanza no está anclada sobre algo sino sobre alguien. Nuestra Esperanza se encuentra sobre la persona y las palabras de Cristo. Nuestra esperanza está totalmente asegurada porque Jesús jamás ha mentido, él nunca le ha fallado a nadie, todo lo que promete lo cumple.

Bucea en las promesas que hay registradas en las Escrituras y ancla tu esperanza en la maravillosa palabra de Dios. Cuando vengan tempestades a tu vida, cuando pienses que todo está perdido recuerda que tenemos una esperanza eterna.