No podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído. Hechos 4:20

Los mismos discípulos que abandonaron al maestro en las horas más cruciales de su vida, aquellos que corrieron para no sufrir y los que negaron conocerle, en estos momentos están predicando de su nombre públicamente por todos los lugares. El Espíritu Santo los revolucionó completamente y ahora no temían a las consecuencias porque estaban ciegamente enamorados de Cristo.

Estas son las dos características que necesitamos en el siglo XXI para predicar sin temor de Cristo. Necesitamos más llenura del Espíritu Santo y más pasión por la persona de Jesús. Solo teniendo esto en nuestras vidas seremos capaces de decir a otros todo lo que hemos visto y oído.

Busca al Espíritu Santo con más intensidad para que esté mucho más presente en ti, no dejes de crecer en tu relación con él, no olvides todo cuanto Cristo hizo por amor a ti, enamórate cada día más de él y entonces de manera natural hablaras del Evangelio con las personas que tienes a tu alrededor.