Y nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra. Hechos 6:4

La iglesia primitiva pronto comenzó a crecer en número y los líderes no podían atender a todas las necesidades, así que buscaron a otros creyentes que pudieran servir, colaborar y aligerar la carga de los apóstoles.

Nunca podemos olvidar que la iglesia tenemos que edificarla entre todos. Estamos llamados a implicarnos e involucrarnos en la obra del Señor. Todos tenemos dones y talentos y debemos ponerlo al servicio de la iglesia.

Es necesario crear equipo si queremos atender y cubrir todas las necesidades. Piensa en este día qué estás aportando a tu iglesia y si hay algo más que puedas hacer. Dios te ha entregado dones y talentos para que sirvas en tu congregación.

Debemos tratar de hacer todo lo posible por descargar al pastor de tantas tareas y actividades para que pueda estar dedicado a la oración, al estudio de la palabra y a la consejería Bíblica. “Cuidar al pastor es cuidar a la congregación”. Los pastores son personas como tú, los cuales se agotan si están enredados en mil cosas. Tu iglesia te necesita para crear un buen equipo para Dios. Levántate, deja la pereza e involúcrate en el Reino de Dios.