Jeremías 26:6

Jeremías 26:6 “Mejorad ahora vuestros caminos y vuestras obras, y escuchad la voz del Señor, vuestro Dios; y se arrepentirá el Señor del mal que ha hablado contra vosotros”.
 
El ministerio de un verdadero profeta, siempre ha sido complicado, ya que, un profeta, suele decir cosas que confrontan a las personas con su pecado y rebeldía hacia Dios. El profeta, es aquel que trae un mensaje de parte de Dios, y la gran mayoría de las veces suele ser un mensaje de exhortación con el propósito de advertir acerca del juicio que vendrá, o para amonestar al pueblo sobre la manera como están viviendo. Tristemente, muchos de los falsos profetas que se han levantado a lo largo de los siglos, predican acerca de la prosperidad y transmiten un mensaje que no procede del corazón de Dios.
 
Jeremías, aun sabiendo que su propia vida corría peligro, exhortó al pueblo de Israel para que mejoraran sus obras, escucharan la voz de Dios y se arrepintieran de sus pecados. Esto es un verdadero profeta y una verdadera profecía. El Señor no manda a sus profetas para decirle a las personas que van a ser super felices en este mundo, que tendrán mucho éxito y que rebosarán de prosperidad económica. La verdadera profecía te acerca a Dios, produce un verdadero arrepentimiento, te confronta y te santifica.
 
Necesitamos orar para que se levanten hombres y mujeres que no tengan temor en sus corazones, siervos que profeticen y prediquen con fidelidad la poderosa palabra de Dios. No olvidemos nunca que el evangelio es una maravillosa noticia, pero el evangelio también es un mensaje que confronta a los pecadores y advierte sobre el justo juicio de Dios que vendrá pronto a este mundo.