Me vestiste de piel y carne, y me tejiste con huesos y nervios. Vida y misericordia me concediste, y tu cuidado guardó mi espíritu. Job 10:11 y 12

De una manera poética Job está reconociendo y afirmando que Dios es el verdadero y auténtico creador del hombre, el Señor es el dador de la vida, todo comienza con su bendito soplo sobre el barro.

Si hoy estás leyendo una vez más este devocional, si has abierto los ojos y puedes disfrutar de un día más aquí en la tierra no es porque tienes buena salud o porque eres joven… Es porque Dios está sosteniendo el aliento de vida sobre tí, porque él hace que tu pulso continúe latiendo y porque te regala la oportunidad de seguir siendo Luz y Sal en medio de este mundo de oscuridad.

La vida viene de la mano del eterno, la vida es el primer regalo de Gracia que Dios nos entrega, pero además nosotros somos privilegiados porque cada mañana no solo podemos disfrutar de un día más de vida sino además de una bandeja de su maravillosa misericordia. Cada día podemos acudir a Dios libres y justificados gracias a la obra de Cristo. Hoy el contador de tus pecados comienza desde cero, el Señor perdonó todos tus errores de ayer: “Bendito y alabado sea su nombre”.

Medita en estas verdades y disfruta que el Señor te ha dado la vida, su misericordia y que ha prometido guardarte en todo momento ¿Qué más necesitas para salir con ánimo, valentía y una sonrisa en tu rostro a la calle?