He aquí, aunque él me mataré, en él esperaré. Job 13:15

Job tenía muy claro que absolutamente todo lo que le estaba sucediendo estaba bajo el control y la soberanía de Dios. Por muy mal que se presenten las cosas nosotros SIEMPRE debemos esperar en el Señor. A veces tendremos la tentación de huir, o de hacer nuestra propia voluntad pero lo mejor para nuestras almas es estar quietos y esperar en los tiempos de Dios.

Job sabía incluso que si tenía que morir era porque Dios le daba permiso a la muerte. Sea la sea que estés atravesando y venga lo que venga a tu vida, no olvides estos principios. Continúa obedeciendo y siendo fiel al Señor y a su palabra, aunque, como en el caso de Job, todo el mundo se ponga en tu contra.

“Esperar en Dios no es lo más fácil pero si lo más seguro” Sigue levantando tu mirada hacia el cielo de donde siempre esperamos a nuestro socorro.