Ciertamente espíritu hay en el hombre, y el soplo del Omnipotente le hace que entienda. Job 32:8

Hoy día el discurso que muchos “expertos” ofrecen a la sociedad consiste en afirmar que el hombre simplemente es materia. Tratan de hacernos creer que el ser humano es el resultado de la evolución de un animal. Este pensamiento realmente no tiene ningún sentido ni propósito ya que al final pretende hacernos creer que somos productos del azar y absolutamente todo terminará tras la muerte.

No hay pensamiento más triste que ese. Que vacía es una vida que te conduce hasta un precipicio por el que todo se pierde y se olvida. Por el contrario la Biblia y el cristianismo enseña y afirma que el hombre no es solo materia sino que también cuenta con la parte espiritual. Hemos sido creados por Dios a su imagen y semejanza.

La vida se produce por medio del soplo de Dios. Él es el dador de la vida, el que sostiene la vida y el que la quita. Somos espíritu y nuestra parte espiritual o nuestra alma en algún momento regresará al Padre para ser juzgada por una eternidad.

El que ha sido justificado por Cristo disfrutará del reposo, del paraíso, del cielo por los siglos de los siglos pero por el contrario aquel que viva toda su vida de espaldas al Señor dejándose llevar solo por la parte material al final de sus días se llevará una terrible sorpresa, la realidad de la eternidad alejado de la presencia de Dios.

Comparte el maravilloso y necesario mensaje del Evangelio a todos aquellos que viven bajo la ignorancia del materialismo.