Sus ojos están sobre los caminos del hombre, y ve todos sus pasos. Job 34:21

Este versículo no deja a nadie indiferente. Aquellos que viven conforme a la voluntad de Dios disfrutan de ser observados por el Santo de los Santos, pero por el contrario aquellos que viven sin tener en cuenta la voluntad de Dios se sentirán muy incómodos, molestos y enfadados.

Esto es algo que sabemos pero que nos hace muchísimo bien recordar cada mañana: “Dios nos observa cada instante y cada segundo del día”. Por este motivo debemos vivir siempre con “Temor en nuestros corazones”. Desde que abras los ojos hoy hasta que los vuelvas a cerrar trata de tener esta verdad muy presente en tu mente.

Si somos conscientes del privilegio que tenemos de ser observados por nuestro Padre Celestial viviremos con mucho más gozo, seguridad y confianza. Esta realidad nos ayudará a tener más paciencia, humildad, dominio propio, a cambiar nuestro carácter, a no pecar con tanta facilidad, a controlar los malos pensamientos y a ponerle rienda a la peligrosa lengua…

Haz todo para la Gloria de Dios, entendiendo y sabiendo que absolutamente todo lo que haces Dios lo está viendo.