He aquí, Dios es grande, y nosotros no le conocemos, ni se puede seguir la huella de sus años. Job 36:26

Hay dos cosas que pienso al leer este versículo, lo primero que a Dios nadie lo ha visto jamás por ese motivo nadie conoce a Dios. Además él es espíritu y lo que conocemos de él es porque poco a poco por medio de la revelación progresiva nos lo ha ido mostrando.

Pero en segundo lugar y esto es lo más hermoso, a Dios no lo conocemos porque Él es un ser excelso y Eterno. No puedes llegar a conocer a una persona que es Eterna. Nosotros podemos conocer casi a la perfección a nuestras mujeres, maridos, padres, hijos e incluso amigos pero en el caso del Dios trino esto es prácticamente imposible.
Dios es tan maravilloso, sus atributos son tan perfectos que no podemos conocer a Dios. Más bien podemos disfrutar de conocerlo, él es un océano por descubrir, un universo en el que adentrarnos. Es increíble pensar que no conocemos prácticamente nada de la inmensidad de Dios. Esto es realmente alucinante porque cuando meditamos en esto nos damos cuenta de lo mucho que nos falta y todo lo que podemos seguir disfrutando de su persona.

Hermano, te animo y te invito a que sigas conociendo al Eterno por medio del estudio profundo de la palabra, a través de los momentos íntimos de oración y sobre todo analizando con cuidado la máxima expresión y revelación de Dios que es Cristo Jesús. Nunca olvides que cuando estemos en el cielo estaremos “Una eternidad conociendo al Eterno”.