Todo lo que hay debajo del cielo es mío. Job 41:11

Si meditas unos segundos en esta breve afirmación podrás ver un poco más la grandeza de nuestro Dios, esto fue precisamente lo que el Señor quería que sucediera en la vida de Job. Solo cuando nuestro corazón entiende estas verdades encuentra descanso en medio de la aflicción. Saber que Dios es el creador, el sustentador y el dueño de todo nos debe producir consuelo, ánimo, esperanza, gozo y seguridad.

Cuando entramos en nuestra casa estamos rodeados de cosas que nos pertenecen, casi el 100% de lo que hay en el interior de tu hogar es tuyo. Te pongo este ejemplo para que entiendas que de la misma manera el mundo es del Señor. Esto es realmente impresionante y maravilloso.

Me gustaría que hoy tus ojos mirarán todas las cosas de una manera diferente, que hermoso sería ver la mano del Señor detrás de todo lo creado, entender que aún las cosas que han sido creadas, inventadas y diseñadas por el hombre se hacen reales por la sabiduría y la fuerza que Dios entrega a los seres humanos.

No olvides en este nuevo día que “De Él, por Él y para Él son todas las cosas”.