Acuérdate que mi vida es un soplo. Job 7:7

Estas 6 palabras son una realidad que jamás podemos de olvidar y que tenemos que tener muy presente. Las personas se levantan cada día sin pensar que quizás ese puede ser su último día. El ser humano vive sin ser consciente que esta vida pasa más rápido de lo que pensamos y que dentro de muy poco estaremos cara a cara con nuestro creador a quien tendremos que rendir cuentas.

En medio de la prueba que estamos atravesando, cuando la salud no nos acompaña, cuando tenemos que guardar el pacto sin tener a nuestra pareja a nuestro lado, cuando la noche se hace larga, cuando los meses parecen una inmensa cuesta arriba, cuando la economía no es favorable, cuando nuestros hijos traen dolor a nuestro corazón… Siempre tenemos que pensar que la vida es un soplo y que cuando todo aquí termine, comenzaremos a disfrutar de la plenitud de la eternidad.

A todos nos encanta vivir y ser felices pero lamentablemente en este mundo la felicidad viene y desparece constantemente. Pero no debemos de olvidar que cuando el soplo de nuestra vida termine abriremos nuestros ojos delante de la hermosura de la presencia de nuestro Dios.

Medita en la brevedad de tu vida, aprovecha bien el tiempo, ama a tu familia, no dejes que la ira y el rencor te separen durante días o meses de las personas. Sirve al Señor con todas tus fuerzas. Vive el breve soplo de tu vida con el único propósito de ver a Dios glorificado.