Pues nosotros somos de ayer, y nada sabemos, siendo nuestros días sobre la tierra como sombra. Job 8:9

Una vez más el libro de Job nos recuerda lo efímera que es nuestra vida, todos estamos aquí de paso y ese paso pasa mucho más rápido de lo que pensamos. Hoy día lo que predomina y lo que tratan de vendernos es el Ego, el Humanismo, la Suficiencia y el Poder que tiene el hombre, pero en este versículo se nos dice que somos de ayer y que no sabemos nada.

Aún con todo el conocimiento que el hombre tiene solo conoce el 1% del universo. Aún no hemos podido descubrir los misterios que hay en las profundidades del mar, y cada vez más aprendemos cosas nuevas sobre los animales, la naturaleza o el cuerpo humano y su complejidad.

Por medio de esta reflexión quiero llevarte una vez más a meditar en la Grandeza del Creador y en la pequeñez de los seres humanos. Nuestras vidas cobran sentido cuando nos introducimos en el Inmenso Plan de Dios, cuando alineamos nuestra voluntad con la suya y cuando vivimos con el deseo de hacer realidad sus propósitos. Solo trabajando para algo que es eterno nuestra existencia tendrá un verdadero y gran sentido.