“Y Jehová les dio reposo alrededor, conforme a todo lo que había jurado a sus padres; y ninguno de todos sus enemigos pudo hacerles frente, porque Jehová entregó en sus manos a todos sus enemigos” Josué 21:44

Tras muchas dificultades y guerras por fin el pueblo de Israel obtuvo el reposo que tanto anhelaban. Durante años tuvieron que luchar, sufrir y conquistar, pero Dios, a su debido tiempo, cumplió con su promesa y entregó a todos sus enemigos. Israel disfrutó de paz, gozo y seguridad.

Nosotros, el pueblo y los hijos de Dios, también vamos avanzando hasta el lugar de reposo que será la nueva tierra. Allí habitaremos por toda la eternidad. El Señor, a través de la victoria que obtuvo Cristo en la cruz, ha vencido y entregado a todos y a cada uno de nuestros enemigos. Somos completa y absolutamente LIBRES por la gracia y la misericordia de Dios.

Podemos y debemos avanzar y conquistar cada uno de los desiertos que se presenten a lo largo de nuestro camino recordando que somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Sea cual sea la dificultad o los enemigos que tengamos que enfrentar podemos estar tranquilos y confiados porque Dios ya nos ha dado la victoria. No olvides nunca que el verdadero REPOSO para el alma consiste en tener, estar y caminar con Cristo.