“el Espíritu del Señor descendió sobre él, y las cuerdas que estaban en sus brazos se volvieron como lino quemado con fuego, y las ataduras se cayeron de sus manos.” Jueces 15:14

Algo que debemos tener muy presente cuando leemos las grandes hazañas que realizó Sansón es saber que el verdadero protagonista en la historia de Sansón era el Espíritu Santo. Si lees con atención verás como cada vez que Sansón realizaba algo sobrenatural se nos dice que antes vino sobre él Espíritu del Señor.

Sansón sin la ayuda, la capacitación y la intervención del Espíritu Santo era un hombre normal y corriente, todo su éxito dependía única y exclusivamente del Espíritu Santo. Y esto es una de las enseñanzas principales que debemos aprender y atesorar en nuestros corazones al leer sobre la vida de Sansón. Nosotros no éramos nada ni nadie antes de conocer al Señor, todo nuestro valor, nuestras capacidades, dones y talentos los tenemos gracias a la obra maravillosa que realiza el Espíritu Santo en nuestro interior.

Necesitamos valorar, cuidar y apreciar muchísimo más a la tercera persona de la trinidad que mora en nosotros. Debemos ser llenos continuamente del Espíritu Santo y vivir en santidad para no contristarlo ni apagarlo. Dale gracias al Señor por enviarte a su Espíritu Santo. Cuida tu relación con él día a día, con su ayuda obtendrás la victoria sobre tus enemigos y disfrutaras de los éxitos y las bendiciones que Dios tiene para tu vida.