“Entre todo aquel pueblo había setecientos hombres selectos que eran zurdos, todos ellos tiraban una piedra con la honda a un cabello y no erraban” Jueces 20:16

Las tribus de Israel se unieron para ir a la guerra contra Benjamín a causa de los pecados de Gabaa. Entre todos los hombres que fueron convocados para luchar se nos dicen que específicamente eligieron a 700 hombres zurdos que eran muy precisos tirando con la honda a tal punto que no erraban en sus disparos.

“ERRAR” es el término que la biblia emplea para describir a todos los pecadores. El pecado no es otra cosa que “errar el tiro” en los propósitos de Dios. Cada vez que no cumplimos fielmente con los mandamientos de Dios estamos errando y eso nos cuenta como pecado. En Israel encontraron 700 hombres que eran unos maquinas tirando piedras con la honda, ninguno de ellos erraba, pero con respecto a nuestra precisión para no errar en la voluntad de Dios no hay ni una sola persona en el planeta tierra que no haya errado.

Solo Cristo es el único que durante toda su vida fue absolutamente preciso en su obediencia a la voluntad del Padre. Jesús jamás ERRO, él siempre daba en el centro de la diana. Nunca se equivocó y en ningún momento pecó. Lo maravilloso del evangelio es saber que la precisión de su obediencia ha sido puesta a nuestra cuenta. Así que todos aquellos que fallamos más que una escopeta de feria ahora somos considerados santos, porque Cristo nos justificó.
Además ahora contamos con el Espíritu de Cristo, estamos capacitados para “NO ERRAR” y cumplir la buena, agradable y perfecta voluntad del Señor.