“Y el ángel de Jehová se le apareció, y le dijo: Jehová está contigo, varón esforzado y valiente” Jueces 6:12

Nos encontramos ante el increíble llamamiento de Gedeón, el hombre que Dios eligió para liberar y rescatar a su pueblo Israel de la opresión de los madianitas. Cuando leemos este versículo pareciera que el Señor estuviera llamando a un hombre tan esforzado y valiente como Rambo o Indiana Jones, pero la realidad es que en esos precisos momentos Gedeón era un simple hombre que se dedicaba a sacudir el trigo. Además, si continúas leyendo veras como Gedeón respondió al llamado con gran preocupación y temor en su corazón.

Parece una contradicción entre lo que el Señor dijo de Gedeón y lo que él realmente era. Pero aquí podemos ver claramente como el Señor tanto con Gedeón como con cada uno de nosotros realiza una transformación impresionante en las vidas. Si eres hijo de Dios y miras hacia tu pasado deberías de reconocer que no eres el mismo de hace 5 años y te garantizo que no serás el mismo dentro de 3. Dios al igual que un artista por medio del proceso de santificación va moldeando nuestras vidas para que cada vez seamos más como Cristo.

Es sorprendente ver la transformación interna y externa que el evangelio produce en las personas. El Espíritu Santo es el único que puede cambiar de manera radical a un individuo, él cambia nuestros pensamientos, nuestros afectos, nuestras emociones, nuestro rostro, nuestra manera de hablar, de vestirnos y de actuar. El Espíritu Santo es capaz de revolucionar una vida de manera radical para la gloria de Dios. No olvides que aquel que comenzó la obra la ira perfeccionando hasta el día de Jesucristo.