Levítico 10:2 “Y salió fuego de delante de Jehová y los quemó, y murieron delante de Jehová”
Los hijos de Aarón ofrecieron fuego extraño y Dios salió a su encuentro para consumirlos. Ellos estaban ofreciendo inciensos y ofrendas que no eran conforme a la voluntad de Dios. El Señor había dejado muy claro cómo debía ser todo lo relacionado con el culto, pero estos chicos desobedecieron haciendo lo que quisieron y al final pagaron las consecuencias.
Tras este terrible acontecimiento hay una gran lección que jamás deberíamos de olvidar: Ir en contra de la voluntad de Dios siempre produce malas consecuencias. El culto a Dios no es algo insignificante ya que todo lo que se hace afecta al nombre y a la gloria de Dios. Nuestra obediencia puede traer fuego de bendición o por el contrario fuego de destrucción.
Prestemos mucha atención al culto personal y congregacional que ofrecemos a Dios para no cometer el error de ofrecer fuego extraño al Señor. Lamentablemente, en algunas iglesias se hacen y se permiten cosas que van en contra de la voluntad de Dios y al final siempre se pagan las consecuencias. Hay iglesias que no han sido consumidas por el fuego, pero si han perdido la presencia de Dios.
Honremos en todo momento el precioso y Santo nombre del Señor, obedezcamos TODA la voluntad revelada de Dios a través de su palabra, no permitamos que los pensamientos y las prácticas del mundo se introduzcan en su amada iglesia y caminemos en Santidad para que Dios camine entre nosotros derramando bendición y vida eterna.