“Delante de las canas te levantarás, y honrarás el rostro del anciano, y de tu Dios tendrás temor, Yo Jehová” Levítico 19:32

Nos encontramos en una sociedad que ignora y abandona a nuestros mayores. Estos hombres y mujeres son las personas que con dolor, esfuerzo y grandes sacrificios han logrado levantar el país en los tiempos más difíciles. Ellos en ocasiones son los que sostienen a sus familias en los momentos de crisis e incluso les toca criar a muchos nietos que están descuidados por padres que pasan las horas fuera de casa trabajando. Todo esto y mucho más para que luego no los tengamos en cuenta o los abandonemos en las residencias.

Dios desea que valoremos, cuidemos, protejamos y sobre todo que honremos a los mayores. Toda persona tiene dignidad y valor sea cual sea su edad, y en el caso de los ancianos ellos aún tienen mucho que dar y ofrecer. Pasa tiempo escuchando los consejos, la sabiduría y la experiencia de aquellos que prácticamente están a punto de llegar a la meta de la vida.

Tristemente valoramos a las personas cuando ya no las tenemos, por ese motivo te animo a que abraces y disfrutes al máximo de los ancianos que tienes a tu alrededor. Si eres hijo recuerda que debes cuidar a tus padres hasta el final como ellos lo hicieron contigo en tu principio. Dedica esta mañana para dar gracias a Dios por los ancianos que te han influenciado y bendecido. Manda un mensaje, haz una llamada o realiza una visita a esa persona cargada de años. Ama, admira, cuida, disfruta y honra a los que realmente se merecen la honra.

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