“Cualquier varón de los hijos de Israel, o de los extranjeros que moran en Israel, que ofreciere alguno de sus hijos a Moloc, de seguro morirá; el pueblo de la tierra lo apedreará” Levítico 20:2

Moloc era un terrible y despiadado dios amonita al cual las personas le daban culto quemando a niños dentro del vientre hueco que tenía su escultura. Esta era una practica que Dios aborrecía. El Señor no solo condenaba a todos aquellos que practicaban estos asesinatos, sino también a todos los que miraban hacía otro lado sin condenar esta acción.
Si imaginas por unos momentos una gran escultura hueca con niños ardiendo en su interior sentirás en tu corazón tristeza, indignación y un gran enojo al pensar en la injusticia hacía esos pequeños inocentes. Que tristeza que siglos después el dios Moloc continúe presente entre nosotros y que muchos no levanten su voz por los más indefensos. Hoy día no quemamos a los niños, pero si los asesinamos por medio de la terrible practica del aborto.

En nuestra actualidad el dios Moloc ha cambiado solo su forma de ejecutar. No debemos olvidar que diariamente se derrama la sangre de los más indefensos. DIOS ABORROCE EL ABORTO y se enoja con todos aquellos que miran hacia otro lado, cierran sus labios y no defienden la vida. El nacimiento de un niño sea cual sea su contexto o como se encuentre físicamente es un regalo que el cielo le entrega a la tierra. Defendamos la vida y hagamos todo lo posible por destruir al dios Moloc del siglo XXI.

Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de sus datos para estos propósitos. Ver
Privacidad