“No haréis para vosotros ídolos, ni esculturas, ni os levantaréis estatua, ni pondréis en vuestra tierra piedra pintada para inclinaros a ella; porque yo soy Jehová vuestro Dios” Levítico 26:1

Pienso que Dios cuando habla y cuando quiere decir algo lo hace muy claro para que todo el mundo sepa, conozca y entienda cual es su voluntad. Hasta un niño pequeño podría interpretar y aplicar este versículo. Dios NO quiere que tengamos ídolos, esculturas, ni estatuas y tampoco que nos inclinemos ante ellas. Por el contrario ¿qué hace el hombre? Crear y diseñar esculturas y estatuas para precisamente inclinarse y adorarlas.

Sabemos que nos encontramos en un país y en un contexto donde la gran mayoría de las personas se identifican con la religión católica, pero algo que todas estas personas deberían de saber es que el Dios en el cual ellos creen es el mismo Dios que pronunció estas palabras. Dios prohíbe e incluso aborrece la idolatría, da igual que le llames adoración o que camuflemos todo esto usando el termino de “VENERAR”. Dios dice: “NO te inclines, no acudas a las estatuas, ni a las esculturas que han sido creadas por los hombres”.

El Dios Eterno tiene su trono en el cielo, Él se encuentra en todo lugar y a Él puedes y debes acudir en todo momento. No pongas tu confianza, no clames, no adores, ni le pidas nada a algo que no tiene vida y que ha sido creado por las manos de un escultor. Las imágenes tienen ojos pero no te ven, boca pero no pronuncian palabras, oídos pero jamás te escucharan. Cambia la idolatría por la relación con el Dios vivo que te ve, te oye, te conoce y camina contigo.

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