No penséis que he venido para traer paz a la tierra; no he ve venido para traer paz, sino espada. Y los enemigos del hombre serán los de su casa. Mateo 10:34 y 36

Me sorprende y a la vez me molesta bastante cuando escucho que presentan a Jesús como la solución a todo nuestros problemas. A veces se dice que si aceptas a Cristo todo te irá bien, (tendrás prosperidad porque él te dará un trabajo, restaurará tu familia, quitará todas tus enfermedades…etc). Si lees de nuevo los versículos de hoy te darás cuenta que el propio Jesús nunca dijo eso. Por el contrario, él advirtió de las consecuencias que vendrán a los que son sus seguidores.

Ser Cristiano no es un llamado a la popularidad, es un llamado al arrepentimiento, a la santidad y sobre todo a ir a contracorriente contra los pensamientos y las prácticas de nuestra sociedad. El cristiano confronta el pecado y eso siempre nos mete en problemas. Sin lugar a dudas, las pruebas y conflictos más difíciles son los que surgen dentro del contexto familiar.

Es terrible cuando nuestros amigos, nuestra pareja, hijos, padres o hermanos… se burlan de nosotros, nos atacan o critican. Pero cuando todo esto te suceda no tires la toalla, por el contrario te animo y te invito a que te goces porque estás sufriendo por la mejor causa por la que se puede sufrir.

Defender el nombre de Cristo es la mejor bandera que puedes levantar. No te avergüences nunca de aquel que murió por todos tus pecados, no niegues jamás al que pronunció tu nombre desde la cruz. Sigue dando testimonio de tu fe, mira con ojos de misericordia a todos los que tienen una venda espiritual y no entienden el mensaje del Evangelio y finalmente ora para que el Señor toque el corazón de aquellos que te persiguen.