Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo. Mateo 14:23

Este versículo nos muestra tres de las principales acciones que realizó Jesús durante su tiempo y ministerio aquí en la tierra. Espero y deseo que después de leer este devocional te comprometas el resto de tu vida a imitar el ejemplo del Maestro.

“Despedir la multitud”. Jesús vivió los tres últimos años con muchísima intensidad, él se convirtió en una persona muy famosa por ese motivo siempre estaba rodeado de gente. Todo el mundo quería verlo, escucharlo y conocerlo. Pero él sabía que debía desconectar todos los días del ruido, las distracciones y las personas.

De la misma manera, nosotros debemos despedir a las multitudes de las redes sociales, desconectar de todo y de todos para buscar la intimidad con nuestro Padre.

“Subió al monte a orar”. Al igual que Jesús, debemos buscar nuestro propio monte, un lugar donde podamos derramar nuestra alma a los pies del Señor. Un sitio donde nada ni nadie nos distraiga o nos moleste. Nuestra vida espiritual depende 100%. de la práctica de la oración. Necesitamos comunicarnos con nuestro Padre para adorarle, contarle, pedirle y darle gracias.

“Estaba allí solo”. Hoy día nuestra sociedad nos presiona directa e indirectamente para que no estemos nunca solos. La gran mayoría del tiempo estamos con familiares, amigos, viendo la tele, hablando con gente por las redes sociales, escuchando música…etc. Es muy importante la soledad. El silencio y la meditación en la palabra son disciplinas espirituales que debemos trabajar y practicar.

Dios desea tratar con nosotros, desea regalarnos experiencias genuinas, desea hablar a nuestro corazón… pero todo esto solo sucederá si despedimos la multitud, subimos al monte a orar y estamos a solas con nuestro Padre. Comienza a vivir de esta manera y muy pronto verás hermosos cambios en tu espiritualidad.