Miqueas 2:1

Miqueas 2:1 “¡Ay de los que en sus camas hacen planes inicuos y maquinan el mal, y cuando llega la mañana lo ejecutan, porque tienen en sus manos el poder!”.

Miqueas pronunció calamidad sobre Judá señalando los pecados que hicieron necesario el juicio, particularmente la opresión despiadada y la resistencia a la Palabra de Dios. La nación en estos momentos era culpable ante Dios por transgredir el octavo y décimo mandamiento, que prohíben robar y codiciar lo que pertenece a otros. Cuando las personas usan y abusan del poder que tienen sobre otros para extorsionar a los más débiles, el Señor desde su trono se enoja en gran manera y prepara su justo juicio y castigo.

Sabemos que pecar es algo terrible, pero pienso que es mucho peor el pecado que ha sido premeditado. Todos nosotros pecamos diariamente cuando se van presentando situaciones o tentaciones a lo largo del camino, pero hay muchísimas personas que mientras descansan en sus camas están maquinando cómo realizar el mal a la mañana siguiente. Además, son muchos los que cuentan con el poder necesario para hacer todo aquello que piensan o desean.

Este mundo está lleno de personas que planean y ejecutan el mal sobre otros. Estamos rodeados de malvados y de injusticias, pero tenemos la seguridad que todos aquellos que abusan de su poder algún día caerán en las manos de aquel que es el Todopoderoso. Dios es un Dios absolutamente justo y Él juzgará a todos aquellos que no se arrepientan de sus pecados. En medio de la maldad y el caos en el que nos encontramos, aquellos que creemos y confiamos en Dios debemos orar y recordar que la justicia y la venganza son del Señor.